Cobrar con tarjeta en tu tienda: más fácil de lo que crees
El miedo más común al vender en internet es el cobro. Te explicamos en palabras simples cómo funciona y por qué es seguro.
“¿Y cómo le hago para cobrar?” es la duda número uno de quien quiere vender por internet. Suena complicado y da un poco de miedo meterse con pagos. Pero hoy es mucho más simple de lo que imaginas, y sobre todo, es seguro. Vamos por partes.
Qué pasa cuando alguien paga en tu tienda
Cuando un cliente elige un producto y paga con su tarjeta, el pago pasa por una empresa especializada llamada Stripe. Stripe se encarga de cobrar la tarjeta de forma segura y de depositar el dinero en tu cuenta. Tú no ves ni guardas los datos de la tarjeta: eso lo maneja Stripe por ti.
¿Es seguro?
Sí. Es la misma tecnología que usan tiendas enormes en todo el mundo. Los datos de la tarjeta viajan cifrados y nunca pasan por tus manos, así que ni tú ni tu cliente corren riesgo. Esa seguridad, además, le da confianza a quien te compra.
¿Cuánto cuesta cobrar?
Por cada pago con tarjeta, Stripe cobra una pequeña comisión (alrededor del 3.6%). Eso es normal en cualquier plataforma del mundo y va directo al banco por procesar el pago. En Eclipse, esa es la única comisión que existe: nosotros no te cobramos nada extra por cada venta.
¿Qué necesito para empezar a cobrar?
- Crear tu tienda (eso lo haces en minutos).
- Conectar tu cuenta de Stripe una sola vez, siguiendo unos pasos guiados.
- Listo: a partir de ahí, cada venta se cobra sola.
El dinero, directo a tu cuenta
No tienes que andar sacando el dinero de ningún lado raro. Los pagos que recibes se depositan en tu cuenta bancaria de forma automática. Tú solo te encargas de preparar y enviar los pedidos.
Cobrar con tarjeta no es cosa de expertos. Es prender una función una vez y olvidarte: desde ahí, tu tienda cobra por ti.
Así que si lo que te frenaba era el cobro, ya puedes soltar ese miedo. Es más fácil, seguro y transparente de lo que parece. Y una vez resuelto, vender por internet deja de dar nervios y empieza a dar gusto.